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Existen en GDL islas, pero de calor


Sergio Hernández – MURAL

La Zona Metropolitana de Guadalajara tienen sus propias islas, pero no con palmeras, arena y mar, sino con altos índices de calor, con temperaturas que se elevan más allá del promedio de toda la Ciudad hasta en 7 grados, de acuerdo a estudios científicos.

Las llamadas islas de calor se generan debido a la pavimentación, la falta de arbolado y las características de las construcciones de ciertas zonas, además de la concentración de tráfico vehicular.

El director del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara, Ángel Meulenert, dice que si bien en el Instituto no han hecho estudios a profundidad sobre el fenómeno, se sabe que es real.

«Hay islas de calor que son constantes como la del Centro, pero hay otras que se mueven por embotellamientos, por eso hay algunas que a veces se manifiestan y a veces no», expresó.

«Hay una zona que hemos observado durante muchísimo tiempo que es el aeropuerto respecto a la zona metropolitana. En invierno la diferencia de temperatura es de hasta 8 grados más baja en el aeropuerto».

Entre las zonas propensas a albergar más calor están el centro de Guadalajara, los alrededores de Plaza del Sol, la Zona Industrial, y las zonas alfareras de Tlaquepaque y Tonalá, aunque faltan por realizar estudios científicos que sustenten la dimensión de estas islas de calor.

Los doctores Iryna Tereshchenko y Anatoliy Filonov, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara, hicieron una investigación, encontrando que hay en la zona metropolitana, durante esta temporada de secas, una onda de calor que se comienza a generar en Tonalá y Tlaquepaque, avanzando al noroeste, hacia Zapopan, donde la onda de calor se amortigua con las áreas verdes.

En un reporte de sus investigaciones, los científicos señalan que la dinámica de la onda de calor, de sureste a noroeste, se da porque inicia en el sector industrial de la metrópoli, donde además hay carencia de zonas verdes.

Esta propagación de la onda de calor empieza a partir de medio día y sigue hasta alrededor de las 18:00 horas. La propagación hacia el noroeste se realiza de forma paulatina y concuerda con la densidad de la construcción de las diferentes partes de la Ciudad.

La investigación de los científicos del CUCEI señala que este comportamiento se debe también a que casi todos los parques que existen en la zona metropolitana están concentrados en la parte oeste y noroeste, que pertenecen al Municipio de Zapopan, el más verde de la metrópoli.

Las conclusiones del estudio reafirman que las áreas verdes pueden reducir las consecuencias de la formación de calor, y es José María Chávez anaya, del Centro Universitario de Ciencias Biológico Agropecuarias de la UdeG, quien en sus propias investigaciones ha encontrado esta marcada relación, concluyendo que entre más se ataca la masa arbórea de la Ciudad, más caliente se vuelve la misma.

«Llega a haber un aumento de hasta 10 grados centígrados en la noche en las grandes ciudades (respecto al área rural), y de hasta 4 a 6 grados centígrados en el día, y depende del tamaño de las ciudades, de sus materiales de construcción y principalmente de la masa arbórea con que se cuenta», expresó el investigador.

Redacción Verdebandera

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