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Obesidad, la auténtica pandemia del siglo XXI

Blanca Valadez . MILENIO

Para el Instituto Mexicano del Seguro Social no hay vuelta de hoja: en México, el sobrepeso y la obesidad son la auténtica pandemia del siglo XXI. Así lo prueba el hecho de que las enfermedades asociadas a la gordura matan a 78 mexicanos y mexicanas cada día, y atender en hospitales el costo de estas afecciones le cuesta al país 19 mil 710 millones de pesos anuales.

La sentencia la pronunció Santiago Echevarría Zuno, director de Prestaciones Médicas del IMSS, quien fue tajante: hoy, siete de cada diez mexicanos están pasados de peso, y a menos que se modifiquen radicalmente los hábitos alimenticios de todos, en diez años seremos el primer lugar mundial en este renglón, con nueve de cada diez personas oficialmente gordos.

¿Argumentos? El funcionario del Seguro Social llegó armado de cifras aterradoras, empezando por el cada vez más serio impacto de estas afecciones sobre los niños. Los pequeños mexicanos ya padecen afecciones “de adultos”: diabetes, hipertensión, colesterol alto, problemas cardiovasculares.

Los menores “del Seguro Social ven televisión más de dos horas al día en promedio; cerca de 2 por ciento de niños y del 31 por ciento de adolescentes tienen sobrepeso y obesidad”, relató. “En cuanto al sedentarismo, éste afecta al 6.9 por ciento de los menores de diez años y al 16.9 por ciento de los adolescentes”.

Los números son redondos: en México hay unos cuatro millones de niños con algún grado de obesidad: uno de cada diez menores de cinco años; dos de cada diez de cinco a nueve, y tres de cada diez adolescentes.

¿La causa principal? La ingesta de comida chatarra.

Acompañado de la endocrinóloga pediatra Eulalia Piedad Garrido Magaña, del Centro Médico Nacional Siglo XXI, Echevarría Zuno dijo que el IMSS gasta cada día en atender problemas derivados de la obesidad 54 millones de pesos.

Costo no sólo económico

La obesidad cuesta. El Seguro Social atiende 90 millones de consultas diarias. Una de cada cinco (18 millones) son para atender a pacientes con diabetes tipo 2. Cada uno de estos pacientes implica un gasto diario aproximado de nueve mil pesos.

Y el costo no es sólo económico. De los cerca de 11 millones de diabéticos del país, al menos 80 por ciento tienen antecedentes de obesidad.

Pero sus males no paran ahí: de cada 100 diabéticos, 14 tienen daño renal, diez tienen neuropatías periféricas, cinco se quedan ciegos, diez tienen pie diabético y un tercio de estos últimos pierde alguna de sus piernas por amputación.

Un paciente diabético muere en promedio 20 años antes que una persona sin diabetes, y sus últimos 20 años de vida tendrá alguna complicación.

De remate, el diabético tiene tres veces más riesgo de presentar enfermedades del corazón o accidentes cerebrovasculares.

El IMSS no se quedó en el diagnóstico, y ayer mismo lanzó a nivel nacional un modelo de acción en el que quiere involucrar a toda la población del país.

El nuevo programa se llama EVAS, Estilos de Vida Activos y Saludables, y en su expresión más simple significa que todas las Unidades de Medicina Familiar del Seguro Social contarán con un módulo del programa.

Bomba de tiempo

En Monterrey, Heriberto Fabela Rodríguez, coordinador de Prevención y Atención a la Salud en la delegación local del IMSS, explicó que el propósito del programa es desactivar la bomba de tiempo del sobrepeso y la obesidad.

El cuadro que trazó fue parecido al de Echevarría Zuno: dijo que en el país conviven unos 13 millones de hipertensis, al menos ocho millones de diabéticos, más de 50 millones son sedentarios (cero ejercicio), 90 millones viven sometidos a un estrés nocivo y más de 100 millones están mal nutridos.

“Ante este panorama, es urgente erradicar estos estilos de vida modernos a través de la alimentación saludable, la actividad y el ejercicio físico, y la vida libre de adicciones como el alcohol y el tabaco”, dijo.

El modelo EVAS apoyará a quienes estén dispuestos a emprender un cambio en su estilo de vida, es decir, a quienes tengan kilos de más o reconozcan vivir en el sedentarismo o tener alguna adicción.

Quien lo desee podrá acudir al módulos EVA en la Unidad de Medicina Familiar más cercana, y ahí recibirá una cartilla de alimentación saludable y actividad física, la cual comprende 28 planes de alimentación y cuatro programas de rutinas o de actividad física.

La meta del programa es que quienes lo adopten pierdan al menos medio kilo por semana. Parece poco, pero son dos kilos por mes y pueden llegar a ser 24 kilos en un año. Y como esto requiere de ayuda, los que se afilien al programa tendrán que ir a consulta una vez al mes durante medio año.

En Guadalajara, la invitación al programa EVAS impulsado por PrevenIMSS la hizo Manuel Cervantes Ocampo, jefe de Prestaciones Médicas de la Delegación Jalisco.

El funcionario pidió a los derechohabientes acudir al Seguro Social para que ahí los expertos valoren su peso y talla y, de ser necesario, les den la asesoría nutricional o médica que requieran.

El IMSS buscará además detectar y controlar el estrés y la depresión, que también suelen llevar a malos hábitos alimenticios.

-Claves

Chicos Nintendo

• Francisco Fabela, jefe de Prestaciones Médicas del IMSS en Monterrey, dijo que además de comer mal, los chicos de hoy hacen 70 por ciento menos ejercicio que hace 30 años.

• El ejercicio de niños es clave: “Disminuye el sobrepeso y la obesidad, reduce el riesgo de padecer diabetes, fortalece el sistema osteomuscular y mejora el entorno psicosocial”, dijo.

• Hoy, agregó Fabela Blas, de 60 a 80 por ciento de los niños mexicanos son sedentarios, algo malo si se piensa que un niño obeso puede morir antes o ser un adulto discapacitado.

Redacción Verdebandera